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Revista de Menja sa

Helados, el alimento estrella del verano II3 min read

20 julio, 2010
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l valor nutricional de los helados depende de sus ingredientes. La cantidad de agua será determinante, en los sorbetes representa el 85-90% y en los helados sólo el 45-60%. Cuanto más agua menos calorías, proteínas, grasas y glúcidos.

Por otra parte también será interesante conocer el origen de las grasas:
– Pueden venir de la leche, sobre todo si son helados hechos con leche entera, o nata y mantequilla añadidas.
– O bien, de aceites vegetales que no necesariamente quiere decir que sean de mejor calidad. A menudo es lo contrario ya que son grasas saturadas e hidrogenadas. Mayoritariamente provienen de aceites de palma y coco.

stos pueden ser motivos para elegir sorbetes o polos en lugar de helados cremosos. Pero si no nos podemos resistir entonces se recurre a los helados desnatados, se elaboran con leche desnatada y por lo tanto aportarán proteínas y calcio, pero sin tantas calorías. También podemos encontrar helados hechos con bebidas vegetales (soja, avena, arroz…) que por naturaleza contienen muy poca cantidad de grasa. Son recursos para personas que quieran controlar un poco su aumento de peso, personas con problemas de colesterol o triglicéridos y también para aquellos que toman raciones de helado muy abundantes.
No podemos despreciar la cantidad de azúcares añadidos, representan entre un 20% y un 30% en la mayoría de los helados y sorbetes. Destacan la sacarosa, el jarabe de glucosa y la fructosa (cuando contienen fruta). Con el cambio de hábitos de consumo que ha habido últimamente hay que mencionar que los fabricantes optan por elaborar helados y sorbetes con edulcorantes artificiales, para reducir las calorías y permitir que personas problemas, como por ejemplo la diabetes, puedan consumir este tipo de productos.
Pero hay que recordar que el azúcar tiene efectos anticongelantes y en las recetas de helados siempre deben estar presentes, en una determinada proporción para conseguir la textura deseada.
Aparte de la composición propiamente de este alimento hay que tener en cuenta en qué momento lo queremos comer. Si es después de una comida será mejor elegir los sorbetes, para impedir que demasiadas calorías en comidas, si por el contrario el tomarme entre horas puede estar bien comerse un helado cremoso (hecho con leche o nata).
Otro factor a tener en cuenta es el ejercicio físico ya que resulta fundamental para mantener la salud del organismo y aprovechar correctamente esa energía que los helados nos ofrecen. n verano, son muchas las personas que disfrutan de más tiempo libre y pueden realizar actividades al aire libre, no podemos dejar perder ninguna ocasión!
Y para consumirlo de forma segura, durante la compra tendremos en cuenta cogerlos en el último momento del supermercado, transportarlos en bolsas isotérmicas hasta el hogar y guardarlos en seguida en el congelador (a temperatura de -18 º C). Para servirlo se sacarlo unos minutos antes de comérnoslo, pero no dejaremos descongelar completamente la tarrina, porque se rompería la cadena del frío y se podría dañar.
Como has visto, los helados son un alimento compatible con una alimentación equilibrada, pero no es recomendable consumir de forma habitual. Para combatir el calor será mejor recurrir a zumos de fruta natural, infusiones o la tradicional limonada casera.

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