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Blog de nutrición de Menja sa

La Castañada

la castaña

a fiesta de a Castañada coincide con una época de transición entre estaciones, la llegada del frío, y la adaptación del cuerpo a la nueva situación climatológica. ¿Podríamos pues decir que esta celebración y sus manjares características guardan ninguna relación con las necesidades nutricionales y la fisiología?

a castañada

Son muchos los posibles orígenes que se conocen de la fiesta de la castañada. Por un lado se hace referencia a la parte mágica que se atribuía a la castaña, que se utilizaba como amuleto para protegerse del mal de ojo, o que incluso se colocaba bajo la almohada la noche de los difuntos para evitar que los espíritus se te pudieran llevar mientras dormías. os más pequeños eso era un intercambio, ya que al día siguiente, allí donde habían dejado castañas se encontraban panellets, otra comida muy característica de esta fiesta en Cataluña.

Cuando se celebra la castañada

Otro posible origen era la realización de una comida familiar como recuerdo de comidas funerarias, ya que la castañada se celebra la noche de los difuntos, y por tanto en recuerdo de los seres queridos que ya no estaban, llegando incluso a parar la mesa dejando un lugar vacío.

Ahora bien, el origen más terrenal y cercano a la nutrición es aquel que dice que el consumo de castañas este día se inició cuando, los campaneros que ese día tocaban campanas sin parar para avisar a la gente que había llegado la hora de rezar por sus difuntos, comían castañas asadas acompañadas de vino dulce para recuperarse del esfuerzo y del frío.

o que sí sabemos es que, a pesar de la variedad de historias referentes al origen de la Castañada, ésta pone énfasis en algunos de los productos que nos ofrece la naturaleza en esta época del año, y que, curiosamente, contienen gran parte de los nutrientes que nuestro organismo necesita para hacer frente al frío y las infecciones a las que estamos expuestos. Y que a pesar del mundo globalizado en el que vivimos, que nos facilita cualquier tipo de producto en cualquier época del año, hubo un tiempo en que las castañas no se comían sólo para celebrar Todos los Santos, sino que se aprovecha durante mucho más tiempo sus propiedades gastronómicas, y seguramente también, nutricionales.

a castaña

as castañas pertenecen a la familia de los frutos secos, pero nutricionalmente presentan una personalidad propia dentro de un grupo en el que predominan las grasas insaturadas. Así pues las castañas son menos calóricas que el resto de sus compañeros, ya que no destacan por ser una fuente de grasa, sino por ser una fuente de hidratos de carbono complejos, además de ser más ricas en agua.

os panellets

El resto de frutos secos, tan típicos también del otoño y de la Castañada, ya que recordamos que los panellets se elaboran, no sólo con la mezcla del 50% de almendra y azúcar, sino que se rebozan de piñones, y otras variedades de almendra rallada, son fuente importante de grasas insaturadas. Por este motivo resultan más calóricos, y por tanto conviene no abusar de ellos en casos de sobrepeso u obesidad. También por el alto aporte de grasa pueden resultar indigestas, de manera que se recomienda ingerirlo en pequeñas porciones. De estas grasas insaturadas, y por tanto más saludables que los saturados, conviene destacar el aporte de ácido oleico de avellanas y almendras, y el aporte de ácido linoleico, o más conocido omega 6, de las nueces.

Sea como sea, tanto castañas como el resto de frutos secos, son fuente de energía, muy importante cuando llega el frío, ya que el cuerpo tiene un gasto mayor al tener que esforzarse para mantener la temperatura corporal.

El boniato

En esta línea se encuentran los boniatos. Este tubérculo que resulta más rico en hidratos de carbón que la patata, y que por tanto, es un alimento importante a tener en cuenta como fuente principal de energía, al mismo nivel que los cereales y todos sus derivados.

Sistema inmunológico

Pero en esta época del año no nos interesa sólo la energía que debemos aportar al organismo, sino que debemos tener en cuenta también los nutrientes que regulan que esta energía se aproveche adecuadamente, los que refuerzan el sistema inmunológico frente a este frío y humedad que propician infecciones bacterianas y víricas, y los que nos ayudan a descansar y a sentirnos mejor aunque las pocas horas de luz a veces nos hagan sentir un poco desanimados. Estamos hablando de los micronutrientes, claro, vitaminas y sales minerales.

Así pues encontramos el ácido fólico reforzando el sistema inmunológico. El magnesio y la vitamina B6, parte implicada en la síntesis de neurotransmisores del bienestar, la relajación y la felicidad, la Serotonina. El selenio y el zinc como importantes antioxidantes, y a la vez el selenio reforzando también el sistema inmunológico. El fósforo, tan importante como parte imprescindible de la moneda energética del cuerpo como es el ATP. Y otras vitaminas del grupo B, otros de liposolubles como la vitamina E, o minerales como el hierro, el calcio o el potasio.

Vistas, pues, las excelencias nutricionales, y las ya conocidas excelencias gastronómicas, los productos típicos de la fiesta de la Castañada, sólo nos queda, como siempre, hacerte algunas sugerencias si es que tienes necesidades nutricionales especiales.

Recomendaciones

Si eres diabético, ten en cuenta que las castañas son fuente de hidratos de carbono, y qué decir de los boniatos. Un boniato pequeño son 20 gr de hidratos de carbono, y una docena de castañas son 30 gr de hidratos de carbono. Eso sí, los panellets puedes optar por elaborarlos o comprarlos ya hechos con algún edulcorante como sustituto del azúcar. Recuerda que la fructosa no es la mejor opción, ya que es un azúcar igual que el azúcar de mesa, es decir, la sacarosa, con la única diferencia que no necesita la Insulina para entrar dentro de las células.

También tienes que vigilar la cantidad de azúcares que tomamos si tenemos que poner a raya los triglicéridos, especialmente los azúcares simples como el de los panellets. Por tanto, también nos podemos apuntar al carro de los edulcorantes.

Esta recomendación va dirigida también a las personas que tengan que hacer dietas hipocalóricas. os edulcorantes siempre serán un buen aliado a la hora de poder disfrutar de los dulces. No obstante, en este caso, recuerda que los frutos secos son ricos en grasas, y que por tanto, será necesario no abusar de ellos.

Por el mismo motivo, si hemos de hacer una dieta pobre en grasa por problemas de digestión y absorción de este nutriente, tendremos que evitar el consumo de frutos secos en grandes cantidades, aunque podremos recurrir a las castañas y los boniatos, que como sabemos, nos aportan hidratos de carbono, y muy poco o nada de grasa.

Y por último, si lo que nos hace bailar la cabeza son los niveles de colesterol, recuerda que el consumo moderado de frutos secos nos ayudará a luchar contra este problema.

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