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Revista de Menja sa

El aspecto de los alimentos y su relación con la salud: la zanahoria2 min read

14 abril, 2009
zanahoria

na rodaja de zanahoria se parece a un ojo humano: la pupila y el iris quedan representados en los diferentes círculos de la rodaja. Recordamos que la luz entra a través de la pupila, que se encuentra al centro del iris, la pigmentación del cual determina el color de los ojos. El iris puede contraerse y expandirse en función de la cantidad de luz que recibe la pupila, haciendo que ésta aumente o disminuya de diámetro. Y de hecho siempre se ha dicho que la zanahoria va bien para los ojos y que mejora la visión. ¿Qué hay de cierto en todo esto?

Actualmente sabemos que la zanahoria es rica en beta-carotenos. Es decir, provitamina A. na vez absorbidos, los beta-carotenos serán transformados en vitamina A, y realizaran las funciones de esta vitamina. Sabemos que, entre de otras funciones, la vitamina A es imprescindible para el correcto mantenimiento de la visión, especialmente la visión nocturna. La vitamina A, obtenida en este caso a partir de los beta-carotenos, permito fabricar una sustancia que se encuentra en la retina, denominada rodopsina. Esta rodopsina es la responsable de activar los receptores de luz de baja intensidad, es decir la luz nocturna o cuando nos encontramos en la oscuridad, denominados bastoncillos, permitiéndonos ver en estas condiciones.

Conclusión:

La zanahoria nos ayuda a cubrir las necesidades diarias de vitamina A, que son de entre 800 µg y 1 mg, a partir de sus beta-carotenos, y por lo tanto nos ayuda a mantener en buena salud el órgano de la visión; pero no por comer más zanahorias veremos mejor.

El apunte dietético: beta-carotenos y cocción

Esta vitamina resiste las altas temperaturas, de modo que no se pierde con la cocción; pero debemos recordad que hidrosoluble, y por lo tanto, si la cocción se hace con agua, habrá que aprovechar el caldo de cocción. Por eso os recomendamos cocerla al vapor o al microondas, o preparar un puré o una crema teniendo en cuenta cocerla  en la cantidad justa de agua para no tener que desprendernos de parte del caldo de cocción; o en el óptimo aprovechamiento de sus nutrientes, cruda.

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