Melocotón: Qué es, para qué sirve y propiedades

Artículo actualizado: 4-09-2026

Resumen

El melocotón es una fruta de solo 39 kcal por 100 g que concentra las tres vitaminas antioxidantes: A, C y E en el mismo alimento. Rico en potasio y polifenoles, protege el corazón, regula la tensión e hidrata gracias a su 89% de agua. Tu aliado para cuidar la piel, prevenir el estreñimiento y controlar el peso sin renunciar al dulce del verano.

Qué es el melocotón

El melocotón (Prunus persica L.) es una fruta de hueso de la familia de las Rosáceas. Su fruto es una drupa carnosa de tamaño mediano, con una piel aterciopelada de color amarillo, naranja o rojizo según la variedad y el grado de madurez, y una pulpa jugosa que puede ser blanca o amarilla dependiendo del cultivar. En el centro del fruto se encuentra un hueso leñoso y rugoso que contiene la semilla. Pertenece a la misma familia botánica que la ciruela, la cereza, el albaricoque, la almendra y la nectarina, comparte con ellos la proteína alergénica LTP que es responsable de la alergia al melocotón en la población mediterránea, y tiene en común con el albaricoque y la cereza el contenido en amigdalina en el hueso, un glucósido cianogénico que no representa ningún riesgo en el consumo habitual del fruto pero que hace desaconsejable el consumo de los huesos triturados.

Origen

Los cultivos más antiguos proceden de la China y se remontan a unos 3.000 años antes de Cristo. Tras pasar por Persia, actual Irán, llegó a Europa, donde su cultivo se extendió mucho durante l’Edad Media, y después fue introducido en América por los españoles.

Cuándo es temporada

Los meses de verano son los mejores por saborearlo, una fruta ideal para el buen funcionamiento del corazón y que está presente en nuestros mercados desde el mes de abril.

En la primavera aparecen las primeras variedades procedentes de regiones meridionales o de climas cálidos y la temporada se alarga hasta bien entrado el mes de noviembre, cuando llegan los procedentes de Lleida y Aragón.

Tipos de melocotón

Entre las variedades más conocidas se encuentra el melocotón de agua , de color rojo por fuera y blanco por dentro, fácil de pelar y que se separa fácilmente del hueso. Como su nombre indica es muy jugoso y de sabor suave y algo aguado, con una pulpa blanca y delicada.

El melocotón de viña es otra variedad, de color amarillo por fuera y por dentro y muy aromático, con la piel rugosa y difícil de desenganchar del hueso. Durante todo el verano se van sucediendo diferentes variedades de melocotón amarillo, con una pulpa más consistente que el melocotón de agua.

Diferencia entre melocotón, nectarina y paraguayo

También tenemos las nectarinas, que pertenecen a la misma especie botánica que el melocotón (Prunus persica) y son el resultado de injertos sucesivos del melocotón con otras especies del género prunus. La nectarina es una fruta muy suculenta, de sabor dulce y ligeramente ácido.

El paraguayo también es de la misma especie que el melocotón y procede de Asia Central y no del Paraguay como podría hacer pensar su nombre. Presenta una forma aplastada, con piel tirando a verdosa o gris y de sabor algo menos dulce que el melocotón. Se cultiva en el sur de Europa y ha ido ganando popularidad en los últimos años. Se trata de una variedad muy productiva y que además aguanta muy bien la cámara frigorífica.

Entre los de más calidad destaca el de Calanda, con Denominación de Origen. El auténtico es la variedad San Miguel, muy grueso, de pulpa jugosa y de sabor único. Podemos encontrarlos en los mercados catalanes y que destacan, por sus características organolépticas, las variedades Baby Gold y Andross.

Si tenemos ocasión, la mejor manera de consumirlos es recogerlos maduros del árbol y dejarlos reposar un par de días. Los que compramos han sido recolectados verdes y madurados en cámaras frigoríficas, lo cual les hace perder características organolépticas.

Cómo comerlo todo el año

Si bien la mejor manera de consumirlo es fresco durante la temporada primavera-verano, podemos disfrutar de él todo el año en conserva, en forma de zumo o de mermelada. Podemos confeccionar una lista interminable de recetas, desde las mencionadas mermeladas, hasta salsas agridulces como el chutney (ideal para acompañar quesos, carne y vegetales), pasando por helados, papillotes, conservas e incluso recetas de pescado con melocotón. En definitiva un alimento muy versátil y saludable que debería estar muy presente en nuestros platos.

Propiedades del melocotón

NutrienteMelocotón amarillo (100 g)Melocotón agua (100 g)Nectarina
(100 g)
Paraguayo
(100 g)
Energía39 kcal38 kcal44 kcal~48 kcal
Agua88,9 g85,9 g87,5 g86,6 g
Proteínas0,9 g0,9 g1,1 g0,9 g
Grasas totales0,3 g0,3 g0,3 g0,1 g
Hidratos de carbono9,5 g8,9 g10,6 g10,2 g
Fibra1,5 g1,5 g1,7 g2,2 g
índice glucémico~42~40~43~40
Potasio190 mg190 mg212 mg220 mg
Magnesio9 mg9 mg9 mg9 mg
Fósforo20 mg20 mg26 mg22 mg
Hierro0,3 mg0,3 mg0,3 mg0,4 mg
Sodio1 mg1 mg0 mg1 mg
Calcio6 mg5 mg6 mg5 mg
Vitamina A54 µg~5 µg ER32 µg ER~35 µg ER
Vitamina C6,6 mg7 mg5,4 mg~8 mg
Vitamina E0,73 mg0,7 mg0,77 mg~0,7 mg
Niacina0,81 mg0,80 mg1,13 mg~0,9 mg
Folatos4 µg4 µg5 µg~5 µg
β-caroteno destacadoMáximoMínimoModeradoModerado
SorbitolPresentePresentePresentePresente
LTPPresentePresentePresente
(sin piel)
Presente

Fuentes: USDA FoodData Central (FDC ID: 9236 peaches yellow raw; FDC ID: 9191 nectarines raw; FDC ID: 9243 peaches canned); FEN/Moreiras y col. (2013); BEDCA; datos del paraguayo contrastados con ECOagricultor y topculinario.com por ausencia de FDC ID específico para Prunus persica var. platycarpa. Los valores del paraguayo son orientativos: al no disponer de un FDC ID específico para esta variedad, los valores se han estimado a partir de su composición documentada (más azúcar, más fibra y menos β-caroteno que el melocotón amarillo). ⚠️ La diferencia de β-caroteno entre el melocotón amarillo (~330 µg) y el blanco (~30 µg) es de 11 veces: elegir la variedad amarilla maximiza el aporte de provitamina A. ⚠️ El melocotón en almíbar multiplica por 1,6 los azúcares y pierde hasta el 75% de las vitaminas termolábiles respecto al fresco.

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Beneficios del melocotón para la salud

Triple combinación antioxidante: vitaminas A, C y E en el mismo alimento

Es una de las pocas frutas de temporada que concentra las tres vitaminas antioxidantes principales en proporciones equilibradas en el mismo alimento: provitamina A en forma de β-caroteno (especialmente en la variedad amarilla), vitamina C y vitamina E. Esta combinación no es trivial desde el punto de vista nutricional porque las tres vitaminas actúan en compartimentos distintos del organismo y de forma complementaria: la vitamina C es hidrosoluble y actúa principalmente en el plasma sanguíneo y los fluidos extracelulares; la vitamina E es liposoluble y protege las membranas celulares ricas en lípidos; y el β-caroteno actúa tanto en la fracción lipídica como en la acuosa, sirviendo además como precursor de vitamina A para las funciones de esta en epitelio, visión e inmunidad.

La combinación de los tres antioxidantes en el mismo alimento tiene un valor práctico que va más allá de la suma de sus efectos individuales: la vitamina C regenera la vitamina E oxidada, devolviendo su capacidad antioxidante y creando un ciclo de protección sinérgico. El β-caroteno desactiva el oxígeno singlete, una forma de radical libre particularmente dañina para las membranas celulares que ninguna de las otras dos vitaminas neutraliza con igual eficiencia. Pocas frutas concentran estas tres vitaminas en proporciones tan equilibradas en un solo alimento, y el amarillo es uno de los mejores ejemplos de esta convergencia dentro de la fruta de temporada española.

Muy bajo en calorías y saciante: ideal en el control de peso

Con solo 39 kcal por cada 100 gramos, prácticamente cero grasa (0,3 g/100g) y casi un 90% de contenido en agua, es una de las frutas con mayor densidad de agua y menor densidad calórica de toda la temporada de verano. Esta combinación lo convierte en un alimento especialmente útil dentro de una dieta para adelgazar: permite consumir porciones generosas (uno mediano de 200 g tiene solo 78 kcal) con una saciedad significativa por el volumen y la masticación, sin comprometer el aporte calórico diario.

Su índice glucémico bajo (~42) es sorprendente para una fruta de sabor tan dulce, y se explica por la combinación de su alto contenido en agua (que diluye la concentración de azúcares), su fibra (que ralentiza la absorción intestinal de glucosa) y la predominancia de fructosa y sorbitol entre sus azúcares, que tienen una respuesta glucémica inferior a la de la glucosa pura. Para personas con diabetes tipo 2 o resistencia a la insulina, la opción en fresco es una de las frutas de verano más recomendables precisamente por esta combinación de bajo IG, alta saciedad y aporte vitamínico significativo.

Salud cardiovascular: potasio, antioxidantes y polifenoles

Contribuye a la salud cardiovascular a través de tres vías complementarias que el artículo original desarrolla brevemente y que merecen mayor detalle. La primera es el potasio: con 190 mg por cada 100 g y prácticamente cero sodio (1 mg/100g), tiene una relación potasio/sodio especialmente favorable para el control de la presión arterial. El potasio facilita la eliminación renal del sodio y contrarresta su efecto vasoconstrictor sobre las arterias, contribuyendo a mantener la presión arterial en rangos más saludables en el contexto de una dieta controlada en sal. Para personas con hipertensión arterial, es una fruta de verano especialmente recomendable por esta combinación.

La segunda vía son los polifenoles: contiene ácido clorogénico y neoclorogénico especialmente concentrados en la piel, con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias documentadas en estudios in vitro. Estos compuestos inhiben la oxidación del colesterol LDL que es el paso molecular inicial de la aterosclerosis, y tienen efectos vasoprotectores sobre el endotelio arterial en modelos experimentales. La tercera vía es el β-caroteno del melocotón amarillo, que además de sus funciones como provitamina A tiene propiedades antioxidantes propias especialmente activas sobre la fracción lipídica del plasma sanguíneo donde se transporta el colesterol LDL.

Digestión y microbiota: fibra, sorbitol y efecto prebiótico

Fresco aporta 1,5 g de fibra por cada 100 g, con una composición que combina fibra insoluble en la piel (que acelera el tránsito intestinal y previene el estreñimiento) y pectina en la pulpa (fibra soluble que forma un gel en el intestino con propiedades prebióticas y reguladoras de la glucemia). El paraguayo destaca en este contexto por su mayor contenido en fibra (2,2 g/100g), el más alto de todas las variedades de su familia.

El sorbitol presente en esta fruta actúa como un laxante natural suave en personas con función digestiva normal: al absorberse lentamente en el intestino delgado, llega parcialmente al colon donde aumenta el contenido de agua de las heces y facilita su evacuación. Este efecto es beneficioso en personas con estreñimiento leve pero puede ser problemático en personas con síndrome de intestino irritable o intolerancia al sorbitol, como desarrollamos en la sección de contraindicaciones. La fermentación de la fibra por la microbiota del colon produce ácidos grasos de cadena corta, especialmente butirato, con efectos antiinflamatorios locales sobre la mucosa intestinal.

Hidratación y termorregulación

Con un contenido en agua del 88,9%, es una de las frutas más hidratantes de la temporada estival. Esta alta proporción de agua no es simplemente agua pura: está asociada a electrolitos como el potasio y el magnesio que facilitan la absorción intestinal del agua y su retención en los tejidos, lo que la convierte en una forma especialmente eficiente de hidratación comparada con el agua sola. En situaciones de calor intenso, actividad física o mayor pérdida de líquidos por sudoración, contribuye a la reposición simultánea de agua y electrolitos de forma natural y sin el azúcar añadido de las bebidas isotónicas comerciales.

La combinación de alta hidratación, bajo aporte calórico y sabor naturalmente dulce es una alternativa especialmente valiosa a los snacks procesados dulces durante los meses de verano. Para deportistas y personas activas, en fresco antes o después del ejercicio proporciona agua, potasio, vitamina C y carbohidratos de liberación moderada en un formato práctico, portable y sin envase, lo que lo convierte en uno de los snacks de recuperación más naturales disponibles en temporada estival dentro de una dieta deportiva.

Salud de la piel: vitamina C, β-caroteno y síntesis de colágeno

Tiene un perfil nutricional especialmente relevante para la salud de la piel por la convergencia de tres nutrientes que actúan sobre diferentes aspectos de su estructura y protección. La vitamina C es el cofactor esencial de las enzimas prolil y lisil hidroxilasa que catalizan la síntesis de colágeno: sin vitamina C el colágeno no puede formarse correctamente ni repararse tras el daño, lo que explica la degeneración del tejido conectivo en el escorbuto. El β-caroteno del melocotón amarillo protege la piel del daño oxidativo de la radiación ultravioleta actuando como antioxidante en la fracción lipídica de las membranas de los queratinocitos, y su conversión a vitamina A en el organismo regula la proliferación y diferenciación de las células epidérmicas. Y la vitamina E protege los lípidos de las membranas celulares de la piel del daño oxidativo, trabajando de forma sinérgica con la vitamina C que la regenera tras su oxidación.

Esta triple acción sobre la piel hace del melocotón amarillo uno de los alimentos de temporada más completos para el mantenimiento de una piel sana, especialmente durante los meses de verano cuando la exposición solar es mayor y la demanda de antioxidantes cutáneos aumenta. El melocotón de agua (pulpa blanca) tiene un perfil mucho más modesto en β-caroteno (~30 µg frente a ~330 µg del amarillo) y ofrece menos protección desde este punto de vista, aunque sigue siendo una fruta hidratante y saludable para la temporada estival.

Embarazo: β-caroteno seguro y aporte de potasio y vitamina C

El melocotón amarillo es una fruta especialmente recomendable durante el embarazo por tres razones complementarias. La primera es su aporte de β-caroteno, que como en el albaricoque y el níspero es la forma más segura de cubrir las necesidades de vitamina A durante la gestación: el organismo convierte el β-caroteno en vitamina A solo en la cantidad que necesita, sin riesgo de acumulación tóxica, a diferencia del retinol de los suplementos y el hígado animal que en exceso puede ser teratogénico durante el primer trimestre. La segunda es su aporte de vitamina C (6,6 mg/100g), que mejora la absorción del hierro no hemo de origen vegetal en la misma comida, especialmente relevante en embarazadas que siguen una dieta vegetariana o con bajo consumo de carne. La tercera es su alta proporción de agua y potasio, que contribuye a la hidratación adecuada y al control de la retención de líquidos frecuente en el tercer trimestre. Finalmente, su bajísimo contenido en sodio (1 mg/100g) lo hace compatible con cualquier situación clínica durante el embarazo que requiera restricción de sal.

Contraindicaciones

Alergia al melocotón: la LTP y la reactividad cruzada con otras rosáceas

Su alergia es una de las alergias alimentarias más frecuentes en adultos en España y en el área mediterránea, y tiene características específicas que la diferencian de otras alergias a frutas. El alérgeno principal en la población adulta mediterránea es la proteína transportadora de lípidos o LTP (Lipid Transfer Protein), una proteína termoestable concentrada principalmente en la piel que no se desnaturaliza con el calor ni con la digestión, lo que significa que la alergia a la LTP produce síntomas tanto en crudo como cocinado, en mermelada y en almíbar.

La LTP del melocotón tiene reactividad cruzada con las LTPs de otras rosáceas (nectarina, albaricoque, ciruela, cereza, manzana, pera, fresa) y con otras frutas no rosáceas como el melocotón tropic, la uva y el kiwi. También puede haber reactividad cruzada con frutos secos como la almendra, la avellana y la nuez. Esta amplia reactividad cruzada explica por qué las personas alérgicas a la LTP del melocotón frecuentemente reaccionan también a múltiples frutas y frutos secos aparentemente no relacionados. Los síntomas van desde el síndrome de alergia oral (picor e inflamación en la boca y la garganta) hasta urticaria generalizada, angioedema y en los casos más graves anafilaxia sistémica. El melocotón de agua (pulpa blanca) tiene una concentración de LTP significativamente inferior al de pulpa amarilla, por lo que algunas personas con alergia leve lo toleran mejor, aunque esta tolerancia debe establecerse siempre bajo supervisión alergológica.

Existe también un segundo patrón de alergia relacionado con el síndrome de alergia oral por alergia al polen de abedul (proteína Bet v 1): en este caso los síntomas son exclusivamente orales y aparecen solo en crudo, desapareciendo con la cocción porque la proteína alergénica es termolábil. Este patrón es más frecuente en el norte de Europa y menos prevalente en España donde el patrón LTP es dominante. Ante cualquier síntoma tras su consumo, es imprescindible consultar con un alergólogo para el diagnóstico diferencial entre ambos patrones, que tienen implicaciones clínicas y dietéticas muy distintas.

Síndrome de intestino irritable y sorbitol

Contiene sorbitol, un polialcohol de la categoría de los FODMAPs que en personas con síndrome de intestino irritable o intolerancia específica al sorbitol puede producir síntomas digestivos significativos: distensión abdominal, dolor tipo retortijón, gases y diarrea. El sorbitol no se absorbe completamente en el intestino delgado y la fracción no absorbida pasa al colon donde es fermentada por las bacterias de la microbiota produciendo gas de forma rápida.

Según la Universidad de Monash, está clasificado como alto en FODMAPs por su contenido en sorbitol a partir de cantidades moderadas. El umbral de tolerancia habitual en personas con SII es aproximadamente una pieza mediana (150 g) de melocotón fresco: por encima de esta cantidad los síntomas pueden aparecer en personas sensibles. El paraguayo y la nectarina tienen perfiles de sorbitol similares y deben manejarse con la misma precaución en personas con SII. En almíbar tiene una concentración de sorbitol menor porque parte se pierde en el proceso de elaboración, aunque el almíbar añade azúcares simples que tienen sus propias implicaciones glucémicas. Para personas con Síndrome del Intestino Irritable en fase de eliminación de la dieta FODMAP, debe restringirse completamente; en la fase de reintroducción puede probarse gradualmente en pequeñas cantidades para establecer el umbral de tolerancia individual.

Diabetes y melocotón en almíbar

En fresco es perfectamente compatible con una dieta para la diabetes gracias a su bajo índice glucémico (~42) y su moderado contenido en azúcares (8,4 g/100g). Sin embargo, en almíbar requiere una precaución específica que frecuentemente se subestima: el almíbar añade azúcares simples de absorción rápida que elevan el contenido total de azúcares a 13,5 g/100g y el índice glucémico a aproximadamente 58. Más importante aún, el formato de conserva facilita un consumo de mayor cantidad en menos tiempo que el melocotón fresco (que requiere masticación y tiene mayor volumen por ración), lo que puede traducirse en una carga glucémica real significativamente superior a la que el etiquetado nutricional sugiere.

Para personas con diabetes tipo 2, resistencia a la insulina o que siguen dietas de control glucémico, la recomendación es clara: preferir siempre el fresco sobre el almíbar, elegir el melocotón en almíbar ligero (con menor cantidad de azúcar añadido) cuando no hay alternativa fresca, enjuagar el melocotón en almíbar bajo el grifo antes de consumirlo para reducir parte del almíbar adherido, y consumirlo siempre en el contexto de una comida completa con proteínas, grasas saludables y fibra que moderen la respuesta glucémica.

Anticoagulantes orales

Contiene vitamina K en cantidades modestas (2,6 µg/100g), significativamente inferiores a las de las verduras de hoja verde. Sin embargo en personas que toman anticoagulantes orales antagonistas de la vitamina K (warfarina o acenocumarol/Sintrom), cualquier alimento que contenga vitamina K debe ser considerado en el contexto del patrón dietético global para mantener una ingesta estable y predecible.

La implicación práctica es mínima: su contenido en vitamina K es tan bajo que el consumo habitual de la fruta fresca en temporada no debería afectar significativamente al INR en personas anticoaguladas con una dieta estable. El principio relevante es el de la estabilidad en el consumo. Consumirlo de forma regular durante toda la temporada veraniega (de mayo a septiembre) y no de forma esporádica y variable es la conducta que facilita el ajuste de la dosis del anticoagulante por parte del médico. Cambios bruscos en el consumo de frutas y verduras que contienen vitamina K, incluyéndolo durante su temporada, pueden contribuir a variaciones del INR que requieran ajuste de dosis. Las personas anticoaguladas deben informar a su médico de sus hábitos estacionales de consumo de fruta.

Insuficiencia renal

Fresco aporta 190 mg de potasio por cada 100 gramos, un valor moderado que en la mayoría de personas con insuficiencia renal crónica en estadios iniciales o medios es manejable dentro de un plan dietético controlado en potasio. Sin embargo en estadios avanzados donde la eliminación de potasio está comprometida, debe consumirse con moderación y siempre dentro del cómputo diario de potasio establecido en el plan dietético individual.

La técnica de pelado previo (que elimina parte de los polifenoles de la piel pero también reduce el potasio superficial), el troceado fino y el remojo en agua abundante durante 30-60 minutos con posterior desechado del agua reduce el contenido en potasio entre un 20 y un 35%. En almíbar tiene solo 95 mg de potasio por 100 g (la mitad que el fresco) porque parte del potasio pasa al líquido de la conserva, lo que paradójicamente lo hace más adecuado que el fresco para personas con restricción severa de potasio, aunque el almíbar añade azúcares que deben tenerse en cuenta. La cantidad adecuada y la frecuencia de consumo en insuficiencia renal avanzada deben establecerse siempre de forma individualizada con el nefrólogo y el dietista-nutricionista especializado.

Preguntas frecuentes

No, el melocotón no engorda. Con apenas 39-45 kcal por 100 g y más de un 87% de agua, es una de las frutas con menor densidad calórica del verano. Una pieza mediana de unos 150 g aporta entre 55 y 65 kcal, una cantidad mínima que además viene acompañada de fibra, vitaminas y antioxidantes que le confieren un alto valor nutricional. Su contenido en fibra y agua genera una saciedad considerable en relación con su aporte calórico, lo que lo convierte en una opción muy útil como postre o merienda dentro de una dieta de control de peso.

Como con cualquier alimento, lo que determina el balance energético es el conjunto de la dieta y no una fruta aislada: el melocotón, en cualquier cantidad razonable, no tiene ningún motivo para contribuir al aumento de peso. Te aconsejamos leer el artículo sobre los mitos de la fruta.

Son la misma especie —Prunus persica— pero variedades distintas. La diferencia más evidente es la piel: el melocotón tiene una piel aterciopelada y suave al tacto, mientras que la nectarina tiene la piel lisa y brillante, sin pelillo. Esta diferencia se debe a una mutación genética recesiva en un único gen, no a un cruce entre especies distintas como a veces se cree. En cuanto al sabor, la nectarina tiende a ser algo más dulce y aromática que el melocotón, con una textura de la pulpa habitualmente más firme.

Nutricionalmente son prácticamente idénticas: mismo aporte calórico, mismo perfil de vitaminas, minerales y antioxidantes. Ambas tienen las mismas variedades según el color de la pulpa —blanca o amarilla— y según si el hueso se separa fácilmente de la pulpa (pavías o de hueso suelto) o no (prisco o de hueso pegado). La elección entre uno y otro es puramente una cuestión de preferencia personal de textura y sabor.

Sí, el melocotón puede ayudar a mejorar el tránsito intestinal por varios mecanismos. Contiene fibra soluble —especialmente pectina— que absorbe agua en el intestino, forma un gel que suaviza las heces y facilita su evacuación. También contiene sorbitol, un alcohol de azúcar que tiene un efecto laxante suave al no absorberse completamente en el intestino delgado y atraer agua hacia el colon. Su alto contenido en agua contribuye además a una hidratación adecuada del bolo fecal.

Para aprovechar mejor este efecto, es preferible consumirlo entero con piel —donde se concentra parte de la fibra insoluble— en lugar de en zumo. La contrapartida del sorbitol es que en personas con síndrome de intestino irritable o sensibilidad a los FODMAPs puede provocar gases y distensión abdominal, especialmente si se consume en grandes cantidades, por lo que en estos casos conviene moderar la ración.

Sí, y el melocotón es una fruta con la que hay mucho donde trabajar en un menú saludable. Un dietista-nutricionista puede diseñarte una pauta semanal que lo incorpore de formas variadas y que vayas más allá de comerlo simplemente como postre: en ensaladas con rúcula y queso fresco, en marinadas para pollo o pescado, en porridge de avena por la mañana, en salsas frías de verano o como base de batidos con yogur y frutos secos. Aprovechando su temporada —de junio a septiembre— y combinándolo con otros alimentos de forma estratégica, puede ser un ingrediente habitual que contribuya a tu aporte de betacaroteno, vitamina C, fibra y antioxidantes dentro de una dieta equilibrada y disfrutable.

Tener preferencias claras facilita enormemente el trabajo: una pauta que incluye lo que te gusta es mucho más sostenible en el tiempo que una dieta restrictiva diseñada sin tener en cuenta tus gustos. En Menja sa trabajamos partiendo de lo que comes y de lo que te gusta para construir hábitos reales y duraderos, sin restricciones y con base en la evidencia científica. Puedes visitarnos en Barcelona, Madrid, Mataró, Girona, Sabadell y Palau-Solità i Plegamans, o hacer tu seguimiento en formato online. Pide tu primera visita aquí.

Bibliografía

Difonzo, G., et al. (2021). Comparative Study of Early- and Mid-Ripening Peach (Prunus persica L.) Varieties: Biological Activity, Macro-, and Micro-Nutrient Profile. Foods, 10(2), 242. DOI: 10.3390/foods10020242 https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7830338/

Goncalves, B., et al. (2015). Phenolic Composition and Antioxidant Properties of Different Peach [Prunus persica (L.) Batsch] Cultivars in China. Food Chemistry, 185, 30–38. DOI: 10.1016/j.foodchem.2015.03.124 https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4394504/

Federación Española de Nutrición (FEN). El melocotón. Mercado de Alimentos FEN.
https://fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/melocoton.pdf

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eva velasco
Dietista en Menja sa

Técnica en dietética por el ciclo de grado superior en dietética realizado en la escuela Formapractic. Formación completa de Cocinera por la HOFMANN. Revisión de los artículos nutricionales por Rosa Maria Espinosa, Dietista Nutricionista de Menja sa y con el Número de Colegiada CAT000273.

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