Resumen
El 50% de la población mundial está infectada por Helicobacter pylori, aunque solo entre un 10-15% desarrollará úlceras. Cítricos, fritos, alimentos muy fríos o calientes y grasas irritan la mucosa gástrica ya debilitada, mientras que las cocciones suaves al vapor o papillote la protegen. Tu guía para reducir molestias, prevenir la gastritis crónica y frenar el riesgo de complicaciones más graves.
Alimentos a evitar para el Helicobacter pylori
Existen ciertos alimentos que pueden exacerbar los síntomas de la infección por Helicobacter pylori. Es crucial ser selectivo con lo que se consume para no agravar la situación. Evitar estos productos es una parte fundamental de la dieta para la bacteria Helicobacter.
| Grupo de alimentos | Qué no comer con Helicobacter pylori |
|---|---|
| Alimentos crudos | Se debe moderar el consumo de alimentos crudos, especialmente cuando existe una sintomatología fuerte. Con ello no se quiere prohibir ni mucho menos el consumo de frutas y hortalizas crudas, pues ambas son pilares de una alimentación saludable, si no que, en los momentos de mayor crisis se eviten para reintroducirlos progresivamente una vez mejore la infección. |
| Cocinado a la plancha | Los alimentos cocinados a la plancha no son recomendables por el tostado que generan. Es preferible escoger otros modos de cocción como: horno, vapor, hervido o papillote, pues no irritan nuestra mucosa gástrica. |
| Beber entre comidas | Evitar beber mucho líquido durante las comidas. Por ello, el líquido que bebamos durante el día será mejor repartirlo entre ingestas (entre horas), ya que un gran volumen de agua dificulta la digestión e incrementa las molestias. Quedan incluidos en este apartado las sopas, cremas vegetales y purés, pues también contienen mucha agua. |
| Alimentos fríos o calientes | Ingerir alimentos muy fríos o muy calientes. Aquellos alimentos que se sacan del refrigerador no deberán ser consumidos inmediatamente. Hay que atemperar los alimentos y eso implica tener una previsión de que se va a comer. Por otro lado, es totalmente desaconsejable la ingesta de alimentos que estén demasiado calientes como por ejemplo las infusiones. Los alimentos no atemperados incrementan las molestias y son irritantes. |
| Alimentos irritantes | Evitar la ingesta de alimentos irritantes: Como por ejemplo los cítricos (naranjas, pomelos, mandarinas) u otras frutas como el kiwi o el tomate, la sal, el azúcar, los picantes o el alcohol. |
| Alimentos con grasa | Evitar la ingesta de alimentos con mucha grasa: Las grasas, así como las comidas que más grasas incorporan, son más difíciles de digerir, acrecentando de ese modo las molestias. |
| Bebidas | Evitar las bebidas con gas. Todos los refrescos, así como las bebidas carbonatadas, se deberán de evitar ya que solo harán que incrementar las molestias. |
Alimentos buenos contra la bacteria Helicobacter pylori
Siguiendo una dieta para el Helicobacter pylori, rica en antioxidantes, se puede ayudar a combatir la bacteria y reducir la inflamación estomacal. La alimentación es esencial en el manejo de la infección por Helicobacter pylori. Algunos alimentos recomendados ante sintomatología compatible son:
| Grupo de alimentos | Qué comer con el Helicobacter pylori |
|---|---|
| Cereales y féculas | Pasta, arroz y espelta (blancos, no integrales), patata, moniato, tapioca. |
| Lácteos | Leche, yogur, queso fresco. |
| Fruta | Plátano, pera, manzana y papaya maduros; Fruta en almíbar; membrillo, mermelada o compotas; zumo de manzana; manzana o pera al horno o hervidas. |
| Verdura | Calabacín, calabaza, zanahoria, hinojo, nabo, chirivía, judía verde, acelgas, espinacas, champiñones, berenjena. |
| Grasas | Aceite de oliva virgen extra y de baja graduación (< 0,6o ) |
| Alimentos proteicos | Pollo, pavo, conejo, pescado blanco y huevos. Hervidos, al papillote, al horno o a la plancha suave; jamón cocido, curado o pechuga de pavo. |
| Otros | Bebida de arroz, caldos vegetales y/o de pollo o pescado. |
Menú diario para el Helicobacter pylori
Te dejamos un menú diario de ejemplo de cómo hacer dieta con helicobacter pylori para que puedas aprender a cómo estructurar tus comidas diarias.
| Ingesta | Lunes |
|---|---|
| Comida | Macarrones con calabacín, champiñones y berenjena al horno Pollo al horno con hierbas provenzales Plátano |
| Cena | Merluza en papillote con hinojo, zanahoria, patata y boniato Yogur natural con compota de pera |
| Martes | |
| Comida | Sopa de pollo con tiburones Contramuslo de pollo al horno con calabaza y boniato Papaya |
| Cena | Judías tiernas con patata y zanahoria al vapor Tortilla francesa Yogur natural con canela |
| Miércoles | |
| Comida | Crema de calabaza, apio y manzana Filete de cerdo al horno con guarnición de arroz basmati Melocotón en almíbar |
| Cena | Calabacín, patata y zanahoria al vapor Rape en papillote Yogur natural |
| Jueves | |
| Comida | Focaccia de hierbas provenzales Muslo de pollo al horno con limón y puré de chirivía |
| Cena | Calabacín y berenjena al horno Tortilla de patata y boniato al vapor Yogur natural |
| Viernes | |
| Comida | Espaguetis blancos con aceite y orégano Bacalao al horno con calabaza y zanahoria Papaya |
| Cena | Fajitas rellenas de calabacín, berenjena y pollo Yogur natural |
| Sábado | |
| Comida | Cuscús con champiñones al horno con perejil Pavo al horno Queso fresco con membrillo |
| Cena | Caldo de verduras con fideos Tortilla de espinacas con pan tostado Papaya |
| Domingo | |
| Comida | Crema de hinojo y zanahoria Pollo al horno con melocotón en almíbar y acompañado de arroz blanco Yogur natural |
| Cena | Tostada con mozzarella fresca, berenjena al horno y albahaca Mejillones al vapor Manzana al horno |
¿Quieres personalizar tu menú?
Si te ha gustado el menú pero prefieres que sea personalizado acorde a tus necesidades, solicita ayuda a nuestro equipo de nutrición
Qué es el Helicobacter pylori
Helicobacter pylori es una bacteria muy adaptada a vivir en el estómago de los humanos; posee la capacidad de penetrar en el moco de la mucosa, nadar a través del mismo, adherirse a las células del estómago, evadir a las defensas de la persona infectada y mantener una colonización persistente.
Esta bacteria se permite el lujo de vivir en un medio hostil, como es nuestro estómago, ya que ha sido capaz de desarrollar una serie de mecanismos de supervivencia muy efectivos. No en vano, se calcula que el primer humano podría haber sido contagiado por esta bacteria hace unos 60.000 años.
Al permanecer en nuestra membrana mucosa, ésta se debilita, con lo que la parte más sensible de nuestro estómago, la pared, queda expuesta a los ataques de los ácidos gástricos. Por ello, esta bacteria es la principal causante de gastritis crónica en el mundo así como de úlceras gástricas.
Cómo se contrae y cómo prevenirlo
Aunque se estima que un 50% de la población mundial puede estar infectada de este microorganismo, solamente entre un 10 y un 15% llegarán a desarrollar patologías como la úlcera y entre el 1 y el 3% adenocarcinoma.
Se cree que, en los países industrializados, la transmisión se realiza por contacto de persona a persona, a través del vómito, de la saliva o de las heces. En los países en vías de desarrollo, el principal medio de transmisión es el agua. Lamentablemente, a día de hoy, no existe una vacuna frente a esta infección, aunque en la actualidad se están llevando a cabo estudios preclínicos en un prototipo de vacuna oral que llevará el nombre de HELICOVAXOR®.
El proyecto, que ha sido financiado con fondos europeos, podría ser una esperanza frente a la mayor resistencia a los antibióticos que muestra esta bacteria. Por ahora, la única manera de prevenir la infección por este microorganismo es la implementación de medidas higiénicas como: el lavado de manos, la potabilización del agua o la correcta higiene en la preparación de los alimentos.
Riesgos asociados con la bacteria Helicobacter pylori
Tener Helicobacter pylori en el sistema digestivo no es algo que deba tomarse a la ligera. Esta bacteria, al establecerse en el estómago, provoca una condición inflamatoria conocida como gastritis. Con el tiempo, si no se aborda adecuadamente, puede llevar a complicaciones más graves.
La gastritis es solo la punta del iceberg. Helicobacter Pylori es el principal culpable detrás de las úlceras pépticas, afectando tanto al estómago como a las primeras partes del intestino delgado. Es fundamental seguir una dieta durante el tratamiento de Helicobacter pylori para apoyar el proceso de curación y aliviar los síntomas.
Pero hay más en juego. Esta bacteria tiene un vínculo directo con el riesgo de desarrollar cáncer gástrico. De hecho, ha sido clasificada como un carcinógeno de alto riesgo por organismos de salud globales en caso de infecciones crónicas. Aunque la gastritis es un síntoma común de su presencia, un pequeño porcentaje de los infectados puede desarrollar úlceras o incluso cáncer. Por esta razón, es muy importante realizar un tratamiento con un Dietista Nutricionista especializado. En todos nuestros distintos centros de nutrición como, por ejemplo, nuestro equipo dietista Barcelona o dietista Madrid podemos ayudarte a eliminar la bacteria Helicobacter pylori y reducir los riesgos asociados.
¿Cómo puedo saber si tengo Helicobacter pylori?
Es importante saber que, la mayoría de las personas infectadas con H.pylori no presentan síntomas ni signos. En caso contrario, hay que conocer que la sintomatología más común es:
- Dolor en el abdomen.
- Ardor en el estómago.
- Reflujo gastroesofágico.
- Sensación de estómago vacío, incluso habiendo comido recientemente.
- Eructos.
- Nauseas leves.
- Pérdida involuntaria de peso.
Existen diferentes métodos de diagnóstico para Helicobacter pylori. Desde la detección de antígenos de esta bacteria en heces, test del aliento con urea marcada o bien mediante biopsia en caso de realizarse una endoscopia.
Cómo se diagnostica el Helicobacter pylori
El diagnóstico de infección por Helicobacter pylori deberá realizarlos un especialista. Las pruebas que actualmente se pueden realizar son las siguientes:
- Test de la urea en el aliento: Se debe de tragar una sustancia que contiene urea, para posteriormente analizar el aliento.
- Prueba en sangre: Para la detección de anticuerpos de la bacteria en la sangre del huésped.
- Prueba de heces: Para detectar la presencia de antígenos de H. Pylori en las heces.
- Biopsia: Se analiza una muestra del recubrimiento del estómago. Este es un método denominado invasivo.
La gastritis y su relación con Helicobacter pylori
La gastritis, que se manifiesta como inflamación e irritación del revestimiento del estómago, puede ser temporal (aguda) o persistente a lo largo del tiempo (crónica). Las principales causas que desencadenan esta condición incluyen el uso prolongado de ciertos medicamentos, el consumo excesivo de alcohol y, notablemente, la infección por la bacteria Helicobacter Pylori.
Para abordar esta afección, es crucial adoptar un enfoque integral que combine recomendaciones médicas con una dieta para pacientes con Helicobacter pylori, así como el tratamiento antibiótico para dicha bacteria. Sin una intervención adecuada, la gastritis puede progresar hacia una gastritis atrófica. En esta fase avanzada, las glándulas estomacales se ven afectadas, disminuyendo su capacidad para producir ácido esencial para la digestión. Además, puede surgir un problema con el factor intrínseco, una proteína vital para la absorción de la vitamina B12. Esta vitamina es fundamental para la producción de glóbulos rojos y el adecuado funcionamiento del sistema nervioso.
Por lo tanto, es esencial monitorizar los niveles de vitamina B12 y considerar tratamientos complementarios si hay deficiencias. Integrar una dieta para el tratamiento de la bacteria Helicobacter pylori es un paso esencial en este proceso de recuperación y prevención.
Recuerda que este contenido es informativo y no sustituye una consulta con tu nutricionista.
Preguntas frecuentes
El H. pylori se transmite principalmente por vía fecal-oral y oral-oral, lo que significa que puede contagiarse a través del contacto con saliva, heces o vómitos de una persona infectada.
Las formas de transmisión más frecuentes son el contacto directo con la saliva (besos en la boca, compartir cubiertos, vasos o cepillo de dientes), el consumo de agua o alimentos contaminados con heces que contengan la bacteria, y el contacto con superficies contaminadas cuando no se lava correctamente las manos.
Cuando se diagnostica en un miembro de la familia, es recomendable que el médico valore si el resto de convivientes deben hacerse la prueba, especialmente si tienen síntomas digestivos.
Las medidas preventivas más eficaces son el lavado de manos frecuente, especialmente antes de comer y después de ir al baño, no compartir cubiertos, vasos ni cepillos de dientes, y consumir agua potable de calidad garantizada.
Sí, el H. pylori tiene cura definitiva con el tratamiento antibiótico adecuado. El protocolo estándar en España es la terapia cuádruple que combina un inhibidor de la bomba de protones (IBP) con dos o tres antibióticos durante 10-14 días con tasas de erradicación superiores al 85-90% en la primera línea de tratamiento.
Tras completar el tratamiento, se realiza una prueba de confirmación (habitualmente el test del aliento con urea marcada) para verificar que la bacteria ha sido eliminada completamente. Si la primera línea falla, existen tratamientos de segunda y tercera línea con combinaciones antibióticas diferentes.
Sí, los gases y la hinchazón abdominal son dos de los síntomas digestivos más frecuentes asociados a la infección por H. pylori, aunque no son exclusivos de esta bacteria y pueden tener muchas otras causas.
La bacteria altera el pH del estómago al producir ureasa (una enzima que descompone la urea en amoniaco y CO₂), lo que genera gas directamente en el estómago y produce eructos frecuentes; por otro, la inflamación de la mucosa gástrica que produce altera la digestión de los alimentos, especialmente la de las proteínas, lo que puede favorecer una fermentación bacteriana más intensa en el intestino y mayor producción de gas.
Si los gases y la hinchazón se acompañan de dolor o ardor en el epigastrio, saciedad precoz, náuseas o halitosis persistente, la probabilidad de que el H. pylori esté implicado es mayor y conviene realizar la prueba diagnóstica (test del aliento o antígeno en heces) para confirmarlo.
Sí, y en el caso del helicobacter pylori el papel del dietista-nutricionista es relevante durante el tratamiento antibiótico y en la fase de recuperación de la mucosa gástrica tras la erradicación.
Durante el tratamiento, la combinación de antibióticos e inhibidores de la bomba de protones puede producir efectos secundarios digestivos frecuentes (náuseas, diarrea, alteración del sabor, molestias abdominales) que afectan a la adherencia al tratamiento y que una pauta dietética bien diseñada puede minimizar de forma significativa. Fraccionar las comidas, identificar los alimentos mejor tolerados en ese momento y añadir alimentos con probióticos naturales como el yogur o el kéfir puede mejorar considerablemente la tolerancia al tratamiento y reducir el impacto sobre la microbiota intestinal.
Tras la erradicación, la mucosa gástrica necesita un período de recuperación que puede prolongarse semanas o meses dependiendo del grado de inflamación previa. Un menú personalizado puede ayudarte a proteger y regenerar esa mucosa con alimentos antiinflamatorios y protectores (brócoli germinado, aceite de oliva virgen extra, lácteos fermentados, alimentos ricos en glutamina), evitar los que la irritan innecesariamente durante esa fase, y corregir los déficits nutricionales frecuentes en personas con gastritis crónica, especialmente de vitamina B12, hierro y vitamina C.
En Menja sa contamos con dietistas-nutricionistas especializados en patología digestiva, con visitas presenciales en Barcelona, Madrid, Mataró, Girona, Sabadell y Palau-Solità i Plegamans, y también en formato online. Si quieres empezar, puedes pedir tu primera visita aquí.
Bibliografía
He, S., et al. (2026). Helicobacter pylori eradication: a narrative review. Frontiers in Medicine.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42491567/
Oztekin, M., Yilmaz, B., Agagunduz, D., & Capasso, R. (2021). Overview of Helicobacter pylori infection: clinical features, treatment, and nutritional aspects. Diseases, 9(4), 66. DOI: 10.3390/diseases9040066 https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34842618/
Wang, Y., et al. (2025). Influence of Helicobacter pylori Infection and Eradication Therapy on Nutrition and Metabolic Parameters. Nutrients. DOI: 10.3390/nu17101600
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40356323/
Malfertheiner, P., Megraud, F., Rokkas, T., et al. (2022). Management of Helicobacter pylori infection: the Maastricht VI/Florence consensus report. Gut, 71(9), 1724–1762. DOI: 10.1136/gutjnl-2022-327745 https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35944925/
Encuentra tu centro de nutrición
Encuentra nutricionistas especializados en cualquiera de nuestros centros Menja sa
Diplomado en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Ramon Llull y con un Postgrado en Nutrición Deportiva por la Universidad de Cádiz (UCA). Estudió Antropometrista ISAK II en la Escuela Catalana de Cineantropometría (INEFC). Tiene un Máster en Nutrición en la Actividad Física y el Deporte impartido por la Facultad de Medicina (UB).
Colegiado en el Colegio profesional de Dietistas y Nutricionistas de Cataluña (CODINUCAT) (CAT000800) y miembro de la Fundación Española de Dietistas y Nutricionistas (2.998).

